lunes, 17 de agosto de 2009

¡SE NOS FUE EL GRINGO! (1): despedida en el Yacana


Finalmente, aunque con casi un mes de retraso, publicamos las fotografías de la despedida de nuestro gran amigo Shane «Gang» Green, antropólogo y profesor de la Universidad de Indiana (Bloomington) pero, ante todo, un gringo punk de la puta madre! Y pensar que este huevón va y viene de los Yunaites al Perú desde hace diez años (!!!). Lastima que ninguna guía de turismo sobre Lima le dedique una línea, siquiera, al jirón Quilca y sus espectáculos culturales de fin de semana... Como buen gringo, no tenía idea que algunos de los habitantes de éstas lejanas tierras también vivían, sentían y soñaban al ritmo del hardcore punk... y desde hace más de veinticinco años! Las gracias al colega Newton Mori por encaminarlo en diciembre del año pasado.

Al descubrir que el Perú contó en los 80 con una movida (realmente) «alternativa», surgida en medio de la violencia política desatada por movimientos subversivos de ultraizquierda y la represión no menos violenta del Estado, no lo piensa dos veces y decide estudiarla. A ello dedicó gran parte de la primera mitad del año. Animado por sus nuevas vivencias y muerto de nostalgia, decide juntarse a un grupo de musicos locales con la intención de grabar un grupo de temas compuestos por él mismo a lo largo de los años.

Llegado el momento de su partida, convoca a sus nuevos amigos al bar de Montaña, el «Yacana», para su despedida y, no contento con eso, paga él mismo toda la cerveza que se consumió aquella noche. De yapa, a cada uno le toca una copia de su CD, que lleva por título: «El gringo ya no tiene plata» (se puede oir en
MySpace), el cual incluye un cover tomado de la segunda maqueta de Voz Propia, el cual agregamos al post. Dos días después, presenta en el IEP la versión castellana de su libro sobre la historia reciente del pueblo aguaruna: Caminos y carretera: acostumbrando la indigenidad en la selva peruana. Las fotografías provienen de cuatro cámaras diferentes, de ahí la demora en publicarlas.

Un abrazo, gringo! Te esperamos en diciembre.